miércoles, 23 de abril de 2008

La música


No hay mayor tendencia a los recuerdos que cuando la música los trae de vuelta. Como cualquier persona, usted tiene una melodía que lo descuelga del perchero-mundo y le demora la no siempre suave caída. Esa que llamamos la canción es la conexión metafórica con un momento, un espacio o un rostro. La simple forma es más inquietante que el contenido, y es agradable dejarse llevar por la polifonía sin excusas de crítico minucioso.

Piense en una identificación con lo visual. Música e imagen son una alianza que establece diversas singularidades entre lo vivido y la certeza de que cada momento se compone de notas, como lo físico de átomos. Esas partículas mínimas son las culpables de que le resulte imposible evadir un recuerdo cuando una canción desciende en el ambiente y atrapa a sus sentidos. Es un soplo involuntario, el cual usted no sabe cómo llega, desligado del hábil malabarista y que penetra en cualquier momento sin medir lugar o ánimo.

Tal vez lo que justifica esa inefable sensación es la momentánea suspensión del tiempo real. Por algo Wilde habría dicho que toda arte tiende a la música, que sólo es impulso y emoción. Y si alguna vez encuentra siquiera a un ser humano que no gustara de ella, no se extrañe si padece algún síntoma de amnesia frívola.

martes, 15 de abril de 2008

El castigo en nuestras manos


El pasado 8 de abril dos colombianos que asesinaron a un comerciante ecuatoriano en el cantón de San Vicente, provincia de Manabí, en Ecuador, fueron linchados e incinerados por los habitantes de la región en medio de una gran audiencia indiferente.

Un día después Colombia conmemoró los 60 años de la muerte de Jorge Eliécer Gaitán, fruto del todavía desconocido impulso de un joven, Juan Roa Sierra, quien abrió fuego contra el caudillo liberal. Sierra fue arrastrado y maltratado por una turba violenta que exhibía su cuerpo ya inerte en una ruta que iba desde la oficina de Gaitán hasta el Palacio Presidencial en Bogotá aquel imborrable 9 de abril de 1948.

Los dos hechos en sí no tienen particularidad histórica alguna que los relacione. En uno la muerte llega por haber robado a un ciudadano ecuatoriano. En el otro es consecuencia de asesinar al personaje político quizá más importante y querido en el cual muchos colombianos hallaron la voz del pueblo.

Sin embargo existe un rasgo particular en la cultura Latinoamérica que permite interpretar los ajusticiamientos por personas, por individuos cotidianos que no son parte de la fuerza civil. El escritor argentino Jorge Luis Borges lo expone en un ensayo titulado ‘Nuestro pobre individualismo’ fechado en 1946.De ninguna manera, como lo dijo Borges, se pretende justificar o excusar los hechos, simplemente es dar una interpretación del por qué el latinoamericano toma la ley en sus manos.

Borges cree que la idea de un Estado que pueda dar herramientas para la regulación de actos y situaciones poco convenientes entre los ciudadanos, es vista por los argentinos como una insensatez: "El argentino, a diferencia de los americanos del Norte y de casi todos los europeos, no se identifica con el Estado. Ello puede atribuirse a la circunstancia de que, en este país, los gobiernos suelen ser pésimos o al hecho general de que el Estado es una inconcebible abstracción". Esta descripción es posible ampliarla en toda Latinoamérica, pues aunque se refiere a una nación, caracteriza una certeza común en cada uno de los países del continente, la falta de un gobierno honesto y eficaz.

La visión es concretada por Borges al distinguir la impersonalidad del Estado, cualidad que en la gran mayoría de los individuos es extraña, ya que la relación frente a los actos es personal. Lo que implica una toma de decisiones sin la intervención de terceros que en ningún momento tienen derecho sobre las causas y consecuencias al no haber participado en la situación de agravio.
En el latinoamericano entonces no impera el cálculo, sino la emoción. Le parece una pérdida de tiempo y de honor que los castigos o beneficios se practiquen dentro de las leyes, porque la incidencia de un acto es individual y recae sobre los intereses y necesidades de cada persona. Borges lo expone con un ejemplo al hablar sobre una noche de gran importancia en la literatura argentina situada en el poema épico ‘Martín Fierro’: "esa desesperada noche en la que un sargento gritó que no iba a consentir el delito que mataran a un valiente, y se puso a pelear contra sus soldados, junto al desertor Martín Fierro".

Esto, para el latinoamericano, si lo lee, es justificable. Igual es con la violencia desatada contra un ladrón, o un asesino acorralado en un acto que va en detrimento de los habitantes de un barrio. El individuo cree que es bueno el castigo, porque es directo y sin procedimientos de figuras ajenas a los actores principales, ya que se incurre en un abuso a la tranquilidad que no debe esperar a la fuerza pública.

En si, lo que hace del hombre un hijo de Latinoamérica, es el escepticismo por cualquier labor conjunta. Para él es incomprensible pensar en una labor sin un interés individual, donde lo que impera no es la convivencia sino la emotiva lucha, que en la mayoría de los casos impulsan un nacionalismo irrestricto.

martes, 8 de abril de 2008

El escepticismo de un caudillo


Cinco años antes del ‘Bogotazo’, y del inicio de la era de la violencia en Colombia, el periódico El Siglo publicó, en julio de 1943, una entrevista realizada a Jorge Eliécer Gaitán donde la importancia de la postura escéptica en su formación ideológica y académica puede distinguirse. Esa lucha buscada por el caudillo se centra en una mirada inconforme de su entorno eliminando cualquier intención sectorial y construyendo un discurso que alimentara el espíritu nacionalista entre los de su generación.

Los primeros indicios de tal rechazo a ideas implantadas con gran molde, comienzan a aparecer en los años universitarios de Gaitán, en la Universidad Nacional, al referirse a los temas presentados en clases de filosofía o derecho canónico: "Cuando las lecciones no se acomodaban sino que contradecían, por ortodoxas y conservadoras, nuestro temperamento revolucionario, no por eso eran inútiles, ya que nos servían para buscar con más afán por fuera de los sistemas ideológicos y filosóficos contrapuestos, y en armonía con nuestra intuición".

Quedaba entonces un debate en las aulas, alimento del anhelo para hacer algo diferente a lo que se venía haciendo en el país; algo que no se extinguiera dentro de la reflexión académica y pudiera ponerse en práctica por fuera. Así, Gaitán, como muchos otros de su época, combatieron por "nuevos ideales que amábamos en lo político, en lo artístico, en lo puramente intelectual", construyendo espacios que dieran evidencia de tales posturas. Entre esos colectivos, como lo son ahora al hablar de la comunicación alternativa, se crearon los famosos grupos de ‘Los Leopardos’ y ‘Los Nuevos’ reemplaz generacional, en parte, de los modernistas del ‘Centenario’.


El Gaitán universitario de 1920, como lo comenta Jorge Emilio Sierra Montoya en su libro ‘El pensamiento político de Gaitán’, llegó a abrazar al socialismo por una fuerza emocional causada desde el impacto de la revolución rusa de 1917; y vio en Rafael Uribe Uribe el modelo a retomar para pensar algunas reformas dentro del liberalismo "Uribe Uribe, es cierto, reclamaba a su partido beber de las fuentes del socialismo y Gaitán, por su parte, recibió esto como un llamado imperante, como un mandato para su conciencia llena de ideales revolucionarios".


De ahí que Gaitán, en 1919 y ante la tumba del General Uribe Uribe, hizo público su admiración al liberalismo social. Pero no puede olvidarse que ese mismo año el caudillo realizó otra presentación semejante en actitud y vehemencia en las exequias de un jefe conservador, General Guillermo Quintero Calderón. Emilio Sierra Montoya se pregunta entonces: "¿Es ésta, si o no, una prueba incuestionable de su carencia de sectarismo, de ser extraño a las pasiones desbordantes que eran propias de su tiempo?.


La postura gaitanista frente a los dos partidos en su expresión radical, es mucho más concreta luego de su viaje a Europa para continuar sus estudios y el posterior regreso a Colombia. Aunque hubiese entrado de nuevo al liberalismo, y siendo representante a la cámara debutando en el histórico debate sobre las bananeras en septiembre de 1929, casi un año después de la masacre en Ciénaga, Gaitán encontró semejanzas negativas entre conservadores y liberales y por ello creo un tercer partido, la UNIR, Unión Nacional de Izquierda, al cual proclamaba como el verdadero partido liberal.


Gaitán, como dice Sierra Montoya, en 1930 con el ascenso de Enrique Olalla Herrera a la presidencia, encontraba en el liberalismo y conservatismo semejanzas en el ejercicio del poder, en la visión del país, en su manejo de las masas y en la estructura y política basada en el caciquismo: "Su objetivo, así, no era derrotar al conservatismo sino también al liberalismo, a ese grupo de ‘notables’ asentados en el poder con la más completa indiferencia hacia los problemas nacionales o, para decirlo de una vez, al país político, a la oligarquía de ambas colectividades ".


Por tal razón, la gran mayoría de sus seguidores, por no decir que todos, eran jóvenes, obreros, artesanos, empleados y vendedores ambulantes; muchos de ellos lo acompañaron en sus jornadas políticas y salieron ese 9 de abril de 1948 en medio de la locura colectiva: "Su voz se dirigía a los jóvenes, no a los viejos, para funda runa nueva política, una nueva patria. En el contexto del liberalismo social, intentaba congregar al país nacional, ignorado y ultrajado por la clase política de ambos partidos" Comenta Sierra Montoya.


Al referirse sobre Kafka, en una edición de su novela ‘El Proceso’, se dice que la literatura cambió notoriamente, ya sea para bien o para mal, pero dejó de ser la misma en el siglo XX. De igual manera podría decirse sobre Gaitán y el devenir histórico de Colombia. No podremos saber que cambios tendría el país si hubiera llegado a la presidencia, pero su imagen fue un hecho necesario que influyó en las nuevas visiones políticas.

sábado, 29 de marzo de 2008

Blogs, contra-públicos.

“La pregunta por lo público nos remite entonces a las múltiples maneras como los hombres, mujeres y grupos y sectores diversos de la sociedad han luchado por ampliar la esfera pública de la democracia, esto es, por obtener el derecho a la palabra pública, por hacerse oír y dejarse ver”
Jorge Iván Bonilla.
¿De la plaza pública a los medios?
Apuntes sobre medios de comunicación y esfera pública.



La expresión: “tener un hijo, plantar un árbol y crear un blog” es harto común en la cibercultura. La importancia que los blogs han obtenido, desde que en 1997 el escritor estadounidense Jorn Barger utiliza por primera vez el término
[1], gracias a características como la horizontalidad, libre expresión, el abarcamiento y facilidad de edición, los convierten en una herramienta informativa de gran demanda. La indiferencia por voces exentas de cualquier tipo de poder desaparece, constituyéndolas entonces como ángulos mucho más reales y cercanos a los hechos, analizados entre posiciones contrarias y reconociendo las inclinaciones del autor (blogger). Por ello la incidencia del blog: su concepción desde la investigación como fenómeno social, una que es alterna a los medios oficiales de información.

Es probable que los blogs sean pensados partiendo de la crítica que Nancy Fraser realiza al concepto de Esfera Pública de Jurgen Habermas, y que ella denomina contra-públicos. Como tal, los blogs han construido una serie de enlaces, de diálogos, de interactividad (blogger- blogger o blogger- usuario) que componen arduas redes de información sustentadas en la investigación independiente donde la exclusión tiende a desaparecer.

Días después del 11 de septiembre del 2001, Internet es saturada por la gran cantidad de usuarios que visitan sitios web para informarse sobre uno de los más graves golpes simbólicos al corazón del sistema neoliberal. Los blogs emergieron como una interesante opción informativa, de ejercicio periodístico independiente a los medios normalmente indagados. También, en la incursión militar de EUA en Irak, resultaron ser una fuente de documentación sobre los acontecimientos en el país del Asia menor. Para mostrar los ataques a Bagdad, aparecieron los warblogs que, como indica su nombre, su principal tema es la guerra. Entre ellos el blog de Salam Pax, quien realizaba descripciones y narraba, diariamente, lo sucedido en las calles de la capital irakí:
www.dearraed.blogspot.com. El blog fue el más visitado a a escala mundial por las crudas imágenes y sus sensibles textos sobre la guerra librada en busca de lo inexistente. (Gutiérrez, 2007).

El diálogo y la interactividad entre lectores y autores al dejar comentarios y responder con artículos u opiniones desde diferentes ópticas, dio a que en los blogs se construyera más rápido la noticia que en los grandes medios de comunicación (Gutiérrez, 2007), quizá una de las características de la nuevas lógicas del periodismo, la cual lleva pensar en otra: el acceso a la información y la propagación de una noticia ya no es un derecho de los medios masivos de comunicación (Marín, 2005), lo cual pone en evidencia la pérdida de credibilidad, por parte del lector, en los grandes medios de información: “la cultura periodística de los weblogs puede ser en parte una respuesta a la rigidez formal e ideológica de los medios tradicionales” (Vilches, 2005, p. 65). Además, se suma la poca participación que tiene la crítica, la oposición en la construcción de la opinión pública, manipulada por los medios masivos de comunicación, aunque ya en algunos periódicos que tienen versión online se busca la interactividad y con ello la integración del lector al abrir espacios para comentarios como son los foros. Aún así, con el interés que se le ha dado a los blogs y otros medios de información virtual por parte de grandes medios informativos, no se ha podido contrarrestar el auge por esta herramienta que se configura como medio de expresión de los contra-públicos.

Haciendo una revisión del modelo de esfera pública que Habermas expone y postula como la esfera pública burguesa, Nancy Fraser analiza la falta de claridad en la definición de la esfera pública postburgues, lo que ha hecho que no se pueda ajustar el pensamiento habermasiano por completo a la investigación y crítica actual: “al terminar Structural Transformation no disponemos de una concepción lo suficientemente diferente del modelo liberal de la esfera pública burguesa que pueda suplir las necesidades actuales de una teoría crítica” (Fraser, 1997, p. 98).

La explicación de la esfera pública de Habermas, para Fraser, es una idealización; ello por un número importante de exclusiones desde el mismo género, los espacios y representación del burgués como una nueva clase preponderante y universal, élite emergente. Fraser señala que la posible idealización de la esfera pública burguesa por parte de Habermas se debe a la poca indagación sobre otras esferas: “el problema, además, no es solo que Habermas idealice la esfera pública burguesa, sino que deja de examinar otras esferas públicas no liberales, no burguesas, que compiten con ella” (Fraser, 1997, p. 103).

Desde ese punto, se distingue a los contra-públicos. Fraser sostiene que siempre, a diferencia de Habermas que los colocó en a finales del siglo XIX y en el siglo XX, hubo alternativas de esferas que se denominarían contra-públicos por su misma exclusión: “Por el contrario, prácticamente al mismo tiempo que el público burgués, surgió un ejercito de contra-públicos, entre ellos nacionalistas, públicos populares campesinos, públicos de mujeres de élite, públicos negros y públicos proletarios” (Fraser, 1997, p. 105) estos tenían conflicto con el público burgués por las mismas normas que no los dejaban ser aporte a la esfera pública burguesa, de participar en ella con su discurso. Por eso es que utilizaron otros comportamientos políticos para valerse en la expresión pública, mientas los públicos burgueses no daban por aceptado tales expresiones y bloquearon una participación más relevante.

Los blogs, entonces, son una manera de expresión de los contra-públicos, si se sigue la imagen dada por Nancy Fraser. Ellos ponen la voz de los públicos que de cierta manera han sido relegados de la misma esfera pública, se articulan como una diversidad de voces, que es un punto a tocar desde la crítica de contra-públicos realizada por Fraser a la esfera pública burguesa., donde se halla un espacio en el que pueden ser escuchados, escuchar y participar en la construcción de lo público.

[1] "A weblog [...] is a webpage where a weblogger (sometimes called a blogger, or a pre-surfer) 'logs' all the other webpages that finds interesting." (Jorn Barger). “Un weblog(…) es una pagina web donde un weblogger (a veces llamado blogger, o pre-surfer) conecta todas las otras páginas web que encuentre interesantes. http://www.portalcomunicacion.com/esp/dest_w1.asp. Visitado el día 18 de Noviembre del 2007.


Bibliografía.

Bonilla Vélez, Jorge Iván. Revista Signo y Pensamiento 41, Globalización, esfera pública, transformación cultural, ¿De la plaza pública a los medios? Apuntes sobre medios de comunicación y esfera pública. Volumen XXI. Julio - Diciembre 2002.

Fraser Nancy. Justicia Interrupta, Reflexiones críticas desde la posición “postsocialista”. Bogotá. Siglo Hombre Editores. 1997

VIlches, Lorenzo. Tecnocultura y comunicación. X cátedra UNESCO de comunicación social 2003, Ecologías cognitivas y migración digital, El lenguaje Red: sistemas de pensamiento y culturas de migración. Bogotá. Editorial Pontificia Universidad Javeriana. 2005.

Gutiérrez Pacheco Adriana. Blogs, esfera pública y el periodismo como conversación: tres ensayos en torno a los nuevos espacios del periodismo. Proyecto sometido a la Escuela de Comunicación de la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Ríos Piedras en cumplimiento parcial de los requisitos para obtener el grado de Maestría en Artes concentración en periodismo. 2007.

Marín Ardila, Luis Fernando. Tecnocultura y comunicación. X cátedra UNESCO de comunicación social 2003, Técnica y virtualidad. Bogotá. Editorial Pontificia Universidad Javeriana. 2005.
Imágenes tomadas de los sitios:
http://pasapues.blogia.com/upload/20060722231335-blog-1-.jpg

domingo, 23 de marzo de 2008

Variaciones sobre el ocio

Por alguna razón que la cordura desconoce, usted puede encontrarse en ciertas situaciones que han de ser poco benéficas frente a ojos ajenos, pero que a su gusto elimina cualquier preocupación para pregonar lo apreciado y valedero en lo individual. Tal entrega a lo magníficamente sin sentido es el ocio.

Esta frecuente solitaria cerebral no deja pensar en las llamadas para hacer o en los ejercicios a realizar si son provocadores de bostezos y ardores en el estómago. En cambio crece a voluntad y pide raciones desproporcionadas que en ningún momento la sacian mientras hay confidencia completa con el devenir metafísico, ya sea que usted, por ejemplo, se entregue, sin amarres al entorno cotidiano, cuando disfruta de una larga caminata hasta San Antonio y descuide el tiempo mientras observa como en Cali las luciérnagas nacen.

Para algunos es posible que no sea necesario salir, y lo que se imagina afuera se va en palabras sobre papeles descontentos re-leídos y re-escritos; o quizá descuide cualquier manifestación muscular y se deje caer en el sofá mientras la música le dibuja un paisaje surrealista. En otros el ocio son los recuerdos: con descontentos o agradecidos tiempos pasados habrá una abstracción que pudieran llamar Bobada, y desencadene preocupaciones a su alrededor en los que crean en el presente sin mirar ni responder a causas y consecuencias.

Quienes piensan así disfrutan de otra clase de ocio no menos vacío de la palabra deber, aunque si más pragmático. Su mayor felicidad es creer que beben de la vida como se les presenta, lo cual demuestra que la raza nostálgica es poco palpable en lo vertiginoso. Pero no sólo recuperar instantes o juguetear con los que llegan son formas aprovechadas. También idealizar comprende una gama de personajes que hallan en las figuras y colores de lo inconsistente una peculiaridad entre ellos: la esperanza.

Lo que queda es reconocer que no hay mejor comodidad que el disfrute de lo improductivo: olvidar un valor colectivo sobre el qué hacer para poder ser y dejarse llevar en las dichosas variaciones que son la imagen más honesta que usted pueda tener. Ocio, para Klim, es "tener aptitud económica para ejercitar a todas horas la pereza". Ocio, en si, es haber ensayado este escrito.

domingo, 16 de marzo de 2008

Noche de cuenteros

Para disfrutar a gusto y poder reaccionar sin ningún estorbo mental y contextual, diríjase al epicentro donde no encuentre sonrisas burlonas o vocecillas de insecto que tristemente lo integren a este lado y usted deje el otro lado, esperanzado en vivir una noche en su imaginación y recorrer con la alegre voz la posibilidad de mundos no menos reales.

Si la situación no anda del todo mal para su bolsillo, y la mano en su interior no busca con impaciencia mil quinientos pesos que nunca han existido, hágase a una cerveza que le acompañe la noche y le refresque un poco, pues crea, no será el único sentado en primera fila esperando al cuentero, que de griego sólo tiene su fascinación por tejer historias, y el bello calor humano es prácticamente un hecho físico. Ahora, un amigo es una gran compañía para agradecer el silencio y algún asombro, pero dos son palabras sobre la función y usted ya no es parte del teatro, porque la historia narrada es una lectura de los ojos de quien encarna a Homero, a los que seguimos creyendo que en ellos se sostiene las formas descritas por la voz.

Si así lo cree, y usted es un solitario por convicción, no habrá manera alguna de perder el río metafísico que siempre ha querido nadar; y ansiará dejarse llevar por las corrientes para no salir y estrellarse en la realidad provocadora llena de apariciones embarazosas. Por un instante, el cuentero ha sido la puerta, y el cuento un sendero en el cual usted también puede preguntar y recorrer sin señales de humo a lo lejos.

sábado, 8 de marzo de 2008

El olvido sobre Bioy Casares





De Adolfo Bioy Casares tenemos la primera referencia en un cuento de Jorge Luís Borges incluido en su libro "El Jardín de senderos que se bifurcan": Tlôn, Uqbar, Orbis Tertius. Tal acercamiento a un escritor nos hace verlo como una ficción dispuesta en la trama para ejercer verosimilitud en el lector, una generosidad amistosa. Aún más, en entrevistas y biografías sobre Borges y el mismo Bioy Casares, el autor de ‘La invención de Morel’ deja el interior del orbe literario para ser catalogado desde lo externo como el gran amigo del creador del 'Aleph', su confidente y consejero. Lo preocupante es que tras la imagen de Borges, el otro también escritor argentino que cultivó con igual maestría el género fantástico, camina sin gran interés para los lectores contemporáneos.

La obra de Bioy Casares es poco conocida, sólo la cultivada junto a Borges; desde la elaboración del folleto sobre el yogurt de la lechería La Martona, sin dejar la gran "Antología de la Literatura Fantástica", la colección de novelas policíacas "El Séptimo Círculo", hasta el nacimiento del escritor Honorio Bustos Domecq y con él los "Seis Problemas para Don Isidro Parodi" y "Crónicas de H. Bustos Domecq", ha perdurado, a grandes rasgos, en la memoria del lector, más por la participación de Borges que por el divertido experimento de construir en compañía mitigando los estilos en busca del anonimato.

¿Quién entonces habrá leído la novela "La Invención de Morel" a pesar de que circule en librerías en la edición "Cara y Cruz" de Norma y otras tantas que en baratas de libros son mucho más accesibles? He tenido la suerte de hacerme, hace dos años, a los cuatro tomos de los cinco que completan las "Obras Completas" de Bioy Casares por $28.000; libros que en grandes librerías es difícil de encontrar. Aún, en las bibliotecas los ejemplares no son variados y en algunos casos escasean, por lo que es posible pensar que la valoración de la obra del escritor argentino, ganador del Premio Miguel de Cervantes en 1990, es mínima, ya que de ella no conozco otra edición aparte de la publicada en 1998.

Según Juan Lázara, presidente de la Fundación Adolfo Bioy Casares, la poca difusión y valoración de la obra del escritor se debe a una "cuestión de moda ideológica" donde otros autores obtienen mayor interés por sus miramientos políticos y existencialistas; aún, por su estética, estilo narrativo y argumentos, no por ello exentos de validez.

Bioy, como Borges, sostuvo una postura contraria a la de muchos escritores de su tiempo, sea desde el ámbito político o literario. En los dos escritores no había apropiación nacionalista, sino universal, argumentando ideas y expresiones sobre el pensamiento del hombre, sin límites o fronteras en una herencia que nos pertenece, como diría el poeta William Ospina. Además, la valoración de una obra de arte no puede darse desde el perfil del autor, su popularidad en mayor aumento donde se admira anécdotas y manifestaciones públicas en contra o a favor de algún hecho. La vida del escritor es mínima en comparación con la vida de la obra, que es la que debe perdurar, apartando la obstrucción de nombres propios.

La importancia de Borges no debe ponerse en duda. Sea para bien o para mal, su literatura ha ampliado perspectivas estéticas y argumentales e influenciado a escritores tanto en América Latina como en Europa; Humberto Eco es un claro ejemplo. Pero no por ello se deba vincular a Bioy Casares el nombre de Borges cuando se habla de literatura. Claro, su amistad ha sido una especie de diálogo literario, y la influencia de uno sobre el otro, en cuanto a lecturas principalmente, es evidente. Pero Bioy es su obra, diferente de la de Borges. En parte, la poca participación en los cuentos o novelas de Bioy se debe también a su calidad como referente borgesiano.

Las historias de Bioy no son iguales a las de Borges. Sus temas recurrentes, aunque haya un encasillamiento en lo fantástico, son hijos de Bentham y H.G.Wells: una suerte de vigilancia que elimina cualquier tipo de libertad; un panóptico sin muros tangibles como en "Plan de Evasión" combinado con las pesadillas construidas por Wells que llegan a ser posibilidades del hombre en este mundo. Otro, acaso el más importante, es el amor. Un amor anhelado que se encuentra de manera fortuita pero que no puede alcanzarse por el peso de las circunstancias.

Ya son nueve años sin Adolfo Bioy Casares. No puede destinarse al olvido la obra del escritor, como bien lo dijo Juan Lázara: "todos los escritores merecen ser recordados, independientemente de su ideología".

El País - Cali - Marzo 10 de 2008